
 La duda que en estos momentos acucia a millones de españoles es sobre si Roca podrá afrontar la fianza impuesta por el juez de tres millones de euros. En la fianza anterior, gracias a la que pudo disfrutar de varios dÃas de libertad, reunió un millón con aparente dificultad, no obstante el vulgo se pregunta que no le deberÃa resultar muy difÃcil reunir esa cantidad, aunque triplicada, de nuevo si es cierto aquello de lo que le acusan en Marbella de presunta sustracción de 2.400 millones de euros. Por Malaya, un millón, por Saqueo I, tres, además del nombre tan sugerente y explÃcito dado a los presuntos robos en este segundo caso en que han desechado lo eufemÃstico.
Y la pescadilla que se muerde la cola: seguimos hablando de dinero, de cómo se consume o se gasta menos, del derrumbe de la construcción de viviendas, que el superávit de las cuentas del Estado se reduce a la mitad. ¿Deben temer algo los jubilados y el resto de las economÃas modestas? ¿Y los millones s de hipotecados con el eurÃbor al 5 por ciento? Parece que en los últimos quince años nadie se dio cuenta de que no era un desarrollo sostenible el hacer más casas que en Gran Bretaña, Alemania y Francia juntas y que los sucesivos cerebros económicos no advirtieran del peligro.
Como todo está relacionado y como siempre ha ocurrido para combatir los males de la economÃa la CEOE pide que no se suba el salario mÃnimo, mientras dure la crisis, siendo sus vÃctimas precisamente los que tienen que pagar la bombona de butano más cara de la historia.
Antes de cerrar nos llega la noticia de que ANV sigue gobernando en Mondragón, de una misteriosa reunión entre Rato y Zaplana y de que se ha producido una primera importante medida de la ministra de Defensa: se quiere velar por la cultura y la higiene mental de la milicia restringiendo el acceso a determinados periódicos deportivos y a revistas en que salen mozas exhibiendo sus encantos y asà de paso también se restringe el uso de bromuro en los cuarteles.
Tags: desarrollo sostenible, dinero, fianza, polÃtica, salario mÃnimo, superávitComparte este artículo
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