La razón de la sinrazón que a mi razón se hace

“La razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece…”, burla cervantina hacia ciertos alardes estilísticos de un escritor de su época, no es que se pueda aplicar a ciertos comportamientos de los que manipulan el legítimo dolor de las víctimas del terrorismo en general y de De Juana en particular sino que la razón-la tienen más que un santo- es convertida en sinrazón cuando su dolor, su ira, su cólera son instrumentalizados políticamente, que es lo que pudo haber ocurrido ayer cuando un grupo de manifestantes pedía “libertad para los españoles” y acusaba a Zapatero de traidor o gritaban “Zapatero dimisión”, “De Juana y Zetapé, la misma mierda es” y “De Juana, vete a Doñana”. Y si García Casquero no comprende cómo el asesino puede haber salido de la cárcel afirmando que “hoy se podía haber hecho algo más”, bien podía indicar qué es lo se hubiera podido hacer dentro de la legalidad.
Zapatero tiene responsabilidad porque en los cuatro años en los que ha gobernado no se ha hecho nada por cambiar las leyes, pero menos aún Aznar, que estuvo el doble de tiempo, y fue a su vez una víctima del terrorismo. Si todos los insultos hubieran sido compartidos por los dos presidentes no tendríamos por qué sospechar que todo es una campaña dirigida contra un determinado partido aunque por gente extremista que prefiere ver en el poder a no se sabe bien qué fuerza, pues a Rajoy bien que le han atizado en estos últimos meses, o sí se podría deducir que se trata de cierta derecha extrema que utiliza el sagrado dolor de las víctimas del terror como arma para difundir su peligrosa ideología.
Finalmente, reproducimos parte del editorial de El País, “De Juana en la calle”:“…La excarcelación ayer del etarra Iñaki de Juana Chaos, tras concluir su última condena por amenazas, plantea el mismo escenario de hace tres años, cuando estuvo a punto de salir de la cárcel tras cumplir una pena efectiva de 18 años de los 3.000 a que fue condenado por 25 asesinatos cometidos en los años ochenta. La sociedad se resiste a aceptar la vuelta a su seno de quien la trató de manera despiadada y no se ha arrepentido. Es una reacción humana comprensible. No es comprensible, sin embargo, lo que algunos intentaron hace tres años e intentan ahora: que ese sentimiento de lógica repugnancia derive en un discurso de ojo por ojo insoportable en un Estado de derecho.”
Tags: derecha extrema, dolor, ideología, insultos, ira, legalidad, ojo por ojo, política, sinrazón, sociedadArtículos Relacionados:
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