Las aguas del periodismo bajan turbias

Las aguas del periodismo bajan turbias y necesitan diques de contención o bien unas depuradoras que saneen tanto detritus: entre los programas-basura de televisión y la basura intelectual y moral que plumas brillantes arrojan a diario, sin que se sepa a ciencia cierta a qué intereses espurios sirven ,esta sociedad anda un tanto desorientada. Todo lo que los señores y similares cuyos nombres aparecen diminutivizados, como formando una categoría que abarca a muchos más, han ido evacuando durante los últimos días han provocado este estallido de indignación en un periodista en que él a su vez ha vertido una serie de vocablos a cual más hiriente. Pero están ahí y ya en el siglo de Oro fueron empleados por nuestros insignes Quevedo, Góngora y algunos más, cuando querían ofender al rival. Hoy les pongo esta muestra y quizá mañana más, porque LD hoy ha abierto las compuertas de las cloacas del periodismo. Y si no fuera por el tinte dramático del discurso del sr. Anido nos permitiríamos poner una gota de humor: el que haya tildado de pajilleros a tan veteranas, ilustres y mordaces plumas, dicho esto último sin atisbo de redundancia.
La baba en la pluma, por Daniel Anido
“…Cuando fluye la baba y el periodismo se acojona la tiniebla va cubriendo el espacio vacío; un territorio abandonado que ocupan pajilleros, reprimidos, grasientos, puteros, siniestros, cobardes y acomplejados, con nombres y apellidos.Son de ilustres burgos, ansones, losantos, pejotas, usias y alguna que otra schlichting, pero segregan ese líquido viscoso y corrompido por la comisura de sus parpados, acentuando el asco que desprende su mirada.Tenemos que mirar sus caras, seguir con atención el recorrido; ver como avanza ese residuo pútrido que desciende por los pliegues hasta la boca, como carcome gota a gota su lengua relamida; como la inunda y luego la desborda, para proseguir su camino hasta la mano pegajosa que sostiene la pluma y derramar allí toda su miseria.Cuando fluye toda esta baba compartida y el periodismo se acojona, estos mirones clandestinos, estos fetichistas de la mugre, se proclaman profetas con derecho de pernada, levantan púlpitos con barrocos tornavoces, apoyan sus falanges en el antepecho, despliegan su abyección más tenebrosa y corrompen el espacio compartido…”
El resto del artículo en cadenaser.com
Tags: categoría, diques de contención, periodismo, política


Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos