María Dolores de Cospedal, costalera por un día

Alfonso Valencia 5 abril, 2012 0

cospedal, costalera

 

 

 



Hoy, Jueves Santo, día en que la Semana Santa –todo en mayúsculas de acuerdo con la importancia centenaria que el  sagrado evento tiene en España, por mucho que simultáneamente no haya pueblo de alguna importancia que  haya dejado de pedir que la celebración sacra  sea declarada de interés turístico, por aquello de la rentabilidad económicaalcanza su cénit se puede comprobar cómo la política se intenta mezclar con la religión para quedar bien con el pueblo, reflexión a la que nos ha llevado la sorprendente visión, en primera fila de un varal, de María Dolores de Cospedal en funciones de costalera.

La noticia más ampliada nos dice que  la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, acudió ayer a Ciudad Real para presenciar la salida de los pasos del Jesús de Medinaceli y de la Virgen de la Esperanza de la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar, algo que no pudo hacer debido a la decisión de las hermandades de no salir ante el riesgo de lluvia. Pero in situ, y posiblemente movida por sus convicciones personales, quiso que su religiosidad se manifestase de una manera más aparatosa y poco usual hasta el momento en ella: espontáneamente  puso su cerviz debajo de un varal o trabajadera para ayudar a los costaleros que estaban trasladando la talla del Cristo de la Caridad hacia su guardapasos.

Nos queda la duda de si la instantánea que nos sirven los medios, y que dura exactamente 32 segundos, ha sido “un robado” o bien la prensa ha sido citada tan diligentemente.

Esta actuación semanasantera no sabemos qué valoración merecerá del prelado de la diócesis de Ciudad Real don Antonio Algora a la vista de que sus manifestaciones sobre la injusticia que supone la reforma laboral para las clases más oprimidas –cada vez más- han merecida de la flamante costalera la escueta expresión de que “ella no valora la palabra de los obispos”

Recordemos que el citado obispo ha hecho unas declaraciones por las que ha sido llamado como el  “cura de la conciencia obrera” y que más o menos venía a preguntarse si de verdad no había otras soluciones para crear puestos de trabajo “Parece mentira que, a día de hoy, tengamos que echar mano de usos del pasado, que trajeron tanta injusticia y explotación a los trabajadores”  “No sé si es muy descabellado pensar que, en el río revuelto de la crisis, están pescando los más poderosos sin contar con la opinión de la sociedad”