Mourinho y el clan de los portugueses

Alfonso Valencia 20 Enero, 2012 2

pepe y la mano de messi

Parece como si España, a través del dinero del Real Madrid, quisiera contribuir a aliviar las arruinadas arcas de la antaño perteneciente al Imperio español, Portugal, y hoy arruinada e intervenida. Son muchos millones los euros que se están desembolsando en aras de un proyecto que va de fracaso en fracaso, esperemos que no hasta la derrota final, y que tienen como destino  las cuentas corrientes del entrenador del fútbol José Mourinho y el karateka jugador, Pepe el leñero, que en su día “nos” costó 5 mil millones de la anterior moneda (30 millones de euros actuales). Los otros dos, Carvalho y F.Coentrao son dos futbolistas estimables y eficaces. Los cuatro forman parte del que hoy “la inspiración” me ha dictado que los bautice como “el clan de los portugueses” que seguramente estará compuesto de más miembros.

De todo el clan los más llamativos son el entrenador Mourinho y el defensa Pepe, cuya habilidad principal, además de una contundencia terrorífica, es escenificar zapateados sobre los rivales a los que previamente ha derribado, habiéndose inventado estos días una nueva modalidad de castigo a sus oponentes: la pisada de la mano disimuladamente del nuevo dios del fútbol Messi, quizá como castigo por haber metido goles con la misma en alguna ocasión. El lerdo de Pepe ya le ha pedido perdón diciéndole que ha sido un pisotón involuntario cuando los cientos de millones que lo han visto piensan todo lo contrario.

Pero  el fenómeno de estos dos portugueses está trascendiendo al mundo de la política  y Losantos hace esta curiosa comparación:

“Como ante el Barça Mourinho se nos arrioliza, lo normal es no solo perder sino hacer el ridículo”. Y es que en esas coincidencias extrañas que tiene la vida “el Madrid va líder y el PP ha obtenido la mayoría absoluta, pero los seguidores y los votantes populares están que trinan”. ¿Y cómo es eso?, se preguntarán. Pues porque “subir los impuestos es como subir a Pepe al centro del campo: renunciar a la victoria cuando se tienen argumentos sobrados para conseguirla“. ¿Ven?, lo mismito. “Sin la debacle económica de ZP y el candidato Rubalcaba habría pasado como lo de este Madrid-Barça: renunciar al fútbol, defraudar a la grada y perder. En 2011, el PSOE se metió tantos goles en propia meta que el PP no tuvo más remedio que ganar, pero el Barça no es el PSOE. En el Bernabéu no caben maricomplejines”.

El ultra Carlos Dávila –el Pepe de la caverna mediática–  también echa su cuarto a espadas:

“Deploro este Real Madrid de Mourinho y de Pepe. Y, atención, que nadie piense que por escribir cosas así uno es menos afecto a la causa. Al contrario, cada día lo soy más. Pero ni la altanería barriobajera del portugués, ni la piratería desalmada del falso portugués, son de recibo en una institución, con certeza, la más prestigiosa de España (…). El individuo en cuestión desprecia al público y el sujeto caníbal puede un día, Dios no lo quiera, mandar a cualquier rival al hule de los toreros. Que sepa Mourinho que en España no aguantamos a los chulos, que sepa Pepe que el Real Madrid no soporta a los pandilleros”.

 


Pues eso, recogemos las dos nuevas denominaciones. En España somos así: no soportamos ni a los chulos, ni a los pandilleros, ni a los pastilleros, ni a…

Pero no solamente voy a citar a las dos anteriores lumbreras enjuiciando a esos dos “hombres de fútbol”, me voy a permitir recordar que, en marzo de 2010 , en el post Mourinho, decíamos:

“El luso, que al parecer cree que los del Madrid son unos  ilusos – que lo son si lo fichan- no ha hablado de sus pretensiones económicas pero suponemos que los 10 o 12 millones de euros anuales no se los quita nadie y todo sin que garantice la conquista de títulos. Seguro que cualquiera de ustedes, con dos mil millones de pelas anuales y los mejores jugadores del mundo con los que va a ser servido, estarían dispuesto a todo: a ganar al Alcorcón e incluso al modesto Lyon. Se trata sólo de poner cara de muy mala leche en el banquillo, hacer muchos aspavientos y dejar que la táctica la decidan sus estrellas: algo parecido a lo que hacía Luis Molowny en el antiguo Madrid aunque con toda la naturalidad del mundo.

O en Javier Marías vs Mourinho::

No le gustó a Javier Marías el fichaje de Mourinho:

“José Mourinho es un tipo negativo, oscuro, triste, controvertido, poco alegre, soberbio y no sé cuantas cosas más, según él esto lo contagia a sus jugadores y por extensión a la imagen del club al que augura nada bueno mientras esté este “señor” de entrenador”

Ahora en que su Madrid ha recolectado los frutos del primer año del reinado de Mou vuelve a la carga y con los argumentos siguientes:

“Florentino Pérez será un lince para sus negocios, qué duda cabe, pero está demostrando ser un hombre poco inteligente, para haberse entregado a un chamán de feria como Mourinho, alguien mucho menos inteligente aún que él. Un individuo que no sabe de fútbol y al que el Madrid le trae sin cuidado, que no tiene reparo en traicionar su centenaria tradición y en arrojar sobre él una mancha que se hará difícil borrar”

Y por último, en El sueldo y los sueños de Mourinho:

 

 “Hasta el día de hoy, once meses después, el sueldo y los sueños de Mourinho caminan en direcciones diametralmente opuestas o, en todo caso, los sueños han sido sustituidos por confabulaciones contra su persona y el club que  lo tiene contratado: el único resultado en el primer año, con la estratosférica plantilla de que dispone,  ha sido la Copa del Rey ganada in extremis aunque meritoriamente en Mestalla y gracias a que Pedrito estaba en fuera de juego por unos centímetros, los que le faltaron a Pepe para impactar en la tibia del muy buen jugador y peor actor Alves”