Algunos señuelos ofrecidos a los políticos para iniciarlos en la corrupción

Alfonso Valencia 17 julio, 2009 1

chocobar



La condición humana es frágil, se suele dejar ir por sus bajos instintos en relación con el dinero, el sexo y otras actividades que son mal vistas por los convencionalismos sociales, los políticos no son una excepción, y eso los listos de turno, los corruptos que tarde o temprano son descubiertos, lo saben.

Es el caso de Francisco Correa, el artífice de la trama de corrupción que tiene pringados a políticos famosos, algunos de ellos aforados, que conocen las debilidades antes citadas y así muestra los señuelos-trampa que les ponía y que describe de la siguiente manera, escuchada en las grabaciones  que dispone el juez que investiga el caso Gürtel:

“Vino el alcalde de La Nucia.  Vino el otro día en Valencia [sic] y se lo pasó tan bien que dijo: ‘Oye, yo te monto un tinglao… y es verdad que las tías eran muy guarrindongas… las de Valencia… las del restaurante…” (Así presume Francisco Correa, el cabecilla de la presunta trama de corrupción asociada al PP, de las fiestas que montaba para agasajar a los políticos y que esta noche la 4 va a describir)

En los avances que la cadena está dando se puede escuchar al amiguito del alma, el que es querido “un huevo” decir lo satisfecho que había quedado el alcalde del PP, en cuyo ayuntamiento la trama Gürtel quería levantar 3.824 viviendas y un campo de golf, tan contento que, tanto que le aseguró que iba a montar una en su pueblo, “con unas tías de puta madre, como las que hay en el Pigmalión…”

¿Estamos asistiendo a una “bacanalización” de nuestros políticos? Promete el programa especial “Caso Gürtel: cerco al PP” hablar con “pelos y señales” de tales prácticas a las que las casposas de Roldán dejan en mantillas: como el caso de Juan Guerra comparado con las gigantescas corrupciones que tienen a nuestros juzgados paralizados