Contra todo pronóstico España gana la 3ª Ensaladera de Plata



No más colgar el post de la crisis económica global y particular de cada uno, que cada cual atribuye indistintamente a Bush, a Aznar, a Zapatero, a la Iglesia, y otros al sursum corda-desde luego el cataclismo se inició en USA, que convirtió su pulmonía en otra pulmonía, nada de que su resfriado es una neumonía para nosotros- y las consecuencias que ésta ha traído para mucha gente, sobre todo para los que perdieron y perderán el curro, y que se escenifica en colas más o menos longuilíneas y curvilíneas, ante el INEM y la ONLAE-seguimos estando en la prolongación del Siglo de las Siglas de Dámaso Alonso- por mor de las victorias de nuestro deporte, en particular, en este caso del tenis, nos hemos visto “obligados” a postear de urgencia para dar la buena nueva de que el equipo español, contra todo pronóstico, y cuando nadie daba un duro por ellos , se han traído la Tercera Ensaladera, y la primera vez que es ganada fuera, convirtiéndose además, en la nación más poderosa del siglo XXI en el deporte del tenis, algunos dicen malévolamente porque ni Zapatero, ni Aznar han asomado su enigmática ceja o sonrisa y bigote, respectivamente por Buenos Aires querido y a pesar de que nuestro número UNO del mundo, el admirado Nadal no pudiera estar, fundido como está después de jugar unos noventa partidos, el que más, que consiguieron desbancar al elegante y fuera de serie Federer, del que es sus bestia negra.
Pero también hemos sido obligados a enviar este mensaje para vengar la honra de Nadal al que Del Potro y después toda Argentina, amenazaron con sacarle los calzones por el orto, habiéndose convertido dicha prenda en enseña nacional: los calzoncillos del manacorí fueron blandidos por jóvenes y viejos desde Córdoba y La Patagonia hasta la Tierra del Fuego, habiendo hecho escala, además en las robadas Malvinas, y con Malvinas y sin Malvinas pronunciaron su nombre, que representaba a todo el equipo español.
Pero sobre todo hemos puesto profusión de fotos y de alegría porque el rubio David Nalbandian, cuando Acasuso ganó el segundo set se puso a golpear una valla al ritmo de la grada: “¡Lo damos vuelta, la puta que los parió! ¡Es la hora, es la hora de ganar!”, y hasta ahí podíamos llegar: Verdasco, que jugó con los dedos del pie vendados, reaccionó y vengó la honra de la Madre Patria. Finalmente el público reaccionó deportivamente y allí nadie perdió los calzoncillos, ni Del Potro siquiera.
Tag: sociedad

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