Disidentes. El precio de la discrepancia en la Cataluña nacionalista

Alfonso Valencia 30 abril, 2016 0

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Un documental de Fran Jurado

Societat Civil Catalana, en su defensa del pluralismo y de la libre expresión política, quiere llamar la atención sobre las dificultades que la opinión no nacionalista ha experimentado históricamente, y sigue experimentando hoy, para tener su espacio en la esfera pública. El documental, muestra las formas fundamentales de contramovilización que se han dado desde el inicio de la hegemonía nacionalista, y que persisten, intensificadas, en el contexto actual.

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 Societat Civil Catalana ha presentado  el documental “Disidentes. El precio de la discrepancia en la Cataluña nacionalista”, en el que diferentes voces no independentistas del mundo político y social alertan de los intentos de “demonizar” y “acallar” a los que “discrepan” del soberanismo.

El documental de 27 minutos, dirigido por Fran Jurado y producido por Societat Civil, parte desde la etapa de gobierno del expresidente catalán Jordi Pujol hasta el momento actual de debate independentista, con un relato trenzado a partir de entrevistas de una veintena de personas del ámbito político, académico, periodístico o social contrarias al soberanismo.

“Disidentes” tiene como eje el concepto de “contramovilización”, del doctor en Ciencias Políticas Martín Alonso, quien en rueda de prensa en Barcelona ha definido dicho concepto como “las estrategias de neutralización diseñadas por líderes y organizaciones para impedir u obstaculizar la expresión de discordancias”.

“La palabra disidencia remite a los sistemas totalitarios y tiene la finalidad de estigmatizar a alguien considerando que ‘no es de los nuestros’. Sencillamente quiere acallarle la voz. Cuando se grita para que no se oiga a los demás, estamos en un ejemplo claro de contramovilización”, ha explicado Alonso.


En el documental se entrevista a dirigentes de Sociedad Civil como Rafael Arenas, Joaquim Coll, José Domingo o Álex Ramos; políticos como Susana Beltran, Jordi Cañas (C’s), Juan Milián, Fernando Sánchez Costa (PPC), Joan Ferran (PSC) o el excandidato a la secretaría general de Podemos Enric Martínez-Herrera; y otras voces como Miriam Tey, Nacho Martín Blanco, Félix Ovejero o Dolores Agenjo, la directora de un instituto que se negó a ceder las llaves de su centro para la consulta independentista del 9 de noviembre.

“Quería sacar a la luz un relato que está minorizado dentro de Cataluña, el de las personas que no necesariamente tienen que pensar dentro del marco nacionalista. El documental explica una serie de estrategias a partir del concepto de contramovilización, la forma que tiene el nacionalismo de acallar cualquier manifestación o acción en su contra”, ha afirmado el director, Fran Jurado.

Coll, por su parte, ha cargado contra la “práctica identitaria que intenta demonizar a los que discrepan de la política nacionalista”, unas praxis que a su juicio se iniciaron hace cuatro décadas durante la “hegemonía política, cultural y social” de Pujol.

Pero el vicepresidente de Sociedad Civil ha advertido de que conforme se vea a su juicio que la hoja de ruta de 18 meses a la independencia se alarga, “la frustración podría desembocar en algún tipo de expresiones agresivas y violentas” y “prácticas inciviles”.

Así, se ha referido por ejemplo al enfrentamiento entre grupos de ultraderecha y antifascistas cuando la asociación estudiantil de SCC celebraba un acto con motivo de la Diada de Sant Jordi en la Universitat Autònoma de Barcelona la semana pasada. “Fue un ejercicio de contramovilización. Con altavoces se gritaba fascistas y se señalaba con nombres y apellidos a los miembros de SCC”.

En el documental, entre otros aspectos, se denuncia la voluntad de “crear la percepción de que el independentismo es mayoría”, avisa Juan Milián (PP); Cañas denuncia los “30 años de trabajo activo desde administraciones públicas para construir un marco de referencia difícil de combatir”; Agenjo critica “la presión sobre los docentes”; o Martín Blanco advierte del “problema de convivencia dentro de Cataluña, no de Cataluña hacia España”. EFE