Doña Sofía, de la mano de Urbano, sale a la arena

Después del revuelo ocasionado por las declaraciones de doña Sofía, ¿qué ciudadano de este país no ha emitido opinión?, ¿ en qué barra de bar de toda la geografía hispana, incluidas las siete provincias catalanas y vascas – las opiniones emitidas en las barras de los bares son las que finalmente prevalecen en las urnas en forma de papeletas- no se ha hablado de las opiniones regias?, ¿en qué tertulia política radiofónico-.televisiva no se habrán analizado escrupulosamente, (algunos habiéndosela cogido previamente con el papel de fumar de rigor), las opiniones de la Reina?.
Es más, nos tememos que en los programas-basura del Corazón del fin de semana, sobre todo La Noria, que tiene un apartado político en el que está asegurada la escandalera por los invitados de sensibilidades ideológicas opuestas y que suele acabar como el Rosario de la Aurora (alguien tendrá que decirnos algún día qué ocurrió en tan pío acto, aquella madrugada), sacarán este asunto y será analizado en todas las vertientes posibles.
Pero como hay que mojarse nuestra opinión personal es que, una vez abierta la veda del Borbón, hemos asistido esta semana a los ímprobos esfuerzos de un alcalde que no se merece a Puerto Real, que curiosamente incorpora “real” a su nombre primitivo, por, a través de los insultos o descalificaciones más gruesos, arrojar sobre el Monarca, que no hay que olvidar que es un ser humano con todo tipo de pulsiones (lo que faltaba es que el imbécil de turno le pusiera en la alcoba una cámara oculta al igual que le hicieron a Pedro José), ahora se ha abierto la veda de la caza de la Reina, lo que, además, se ha buscado ella misma, aunque que sepamos no va abdicar, no se va a retirar, como hacen algunos generales al pasar a la reserva: se despachan a gusto con sus declaraciones en contra de la política del ministro de turno.
Las opiniones de doña Sofía que más han escocido son las del aborto y la de los matrimonios entre homosexuales. Sobre la primera siempre hemos sido reacios a opinar-ella es muy dueña-, es una cuestión muy vidriosa esa de abortar una nueva vida, sobre la que, además no se ponen de acuerdo porque se da el caso de que la doctrina al respecto de Santo Tomás de Aquino, en la Edad Media, creo, es más avanzada que la doctrina de la Iglesia del siglo XXI .
En cuanto a lo segundo se ve que todo es cuestión de nombres: matrimonio, unión, vínculo, amancebamiento, unión de hecho, convivencia, etc. El poder de las palabras, para que luego digan, que hace que se declaren guerras, aunque esta sea incruenta, pero capaz de poner mucha gente en la calle.
Lo cierto es que la polémica está servida, habrá que seguir los próximos acontecimientos de los que les daremos cuenta aunque inevitablemente pasados por nuestro peculiar prisma. Por el momento lo que hoy han recibido son opiniones muy personales de la cuestión. Tendremos que ver las de otros colectivos afectados, sobre todo el gay, que seguramente tendrá que borrar de su vocabulario la palabra “reinona”.
Tag: sociedad

Blog compatible con Dispositivos Móviles.
Comentaristas más activos