La falacia del Barça como bastión antifranquista

Alfonso Valencia 19 enero, 2014 6


Aunque en un principio lo de bastión antifranquista se le atribuye al futbolista Gerard Piqué –este solo afirmó un tanto cursilonamente  que “el Barça es una manera de enseñar Catalunya en el exterior”–  quien hace esa absurda afirmación es la cadena estadounidense CNN en una entrevista que le hace al marido de la cantante Shakira, el internacional español y campeón del mundo Piqué, una cadena que siempre ha tratado a España con absoluta frivolidad, como en el caso del terrorismo etarra, del que nunca ha hecho alusión a los centenares de muertos que ha causado a lo largo de su existencia y sí lo ha tratado asépticamente como de “grupo separatista español”. Si sus “acciones” la hubiesen llevado a cabo en USA ni se sabe cuántos guantánamos habría espaciados por sus numerosas colonias de facto, esparcidas por el mundo. Ahí hubiésemos querido ver a la CNN.

Seguramente, para hacer esta afirmación la Cadena de Noticias por Cable estadounidense –CNN- , ignora

QUE el  Barça, fue Campeón Nacional de la Liga ‘franquista’ en ocho ocasiones:1944-19451947-19481948-19491951-19521952-19531958-19591959-1960,1973-1974,

QUE que lo fue 9 veces de la ‘Copa del Generalísimo Franco: 1941-1942, 1950-1951, 1951-1952, 1952-1953, 1956-1957, 1958-1959, 1962-1963, 1967-1968, 1970-1971.

QUE por Decreto 2735/1965, de 14 de agosto el gobierno franquista autorizó la recalificación de los terrenos de Les Corts, antiguo campo culé, de 1922 a 1966, que pasó de zona verde privada a zona edificable, con el consiguiente incremento astronómico del valor de los terrenos.

QUE  en dos ocasiones, por lo menos, la directiva barcelonista visitó El Pardo para obsequiar al dictador con Medallas de Oro. Sucedió en los años 1971 y 1974.

Lo que demuestra que gran parte del glorioso historial del Barça fue gestado con la simpatía y anuencia del inquilino del Pardo, que vería además con gran satisfacción que el equipo culé, junto al de Su Régimen, o Real Madrid, contribuía a que la España que nos dejó tan bien atada –a las muestras nos remitimos de nuestros actuales gobernantes- brillase tanto en el exterior, a pesar de las conjuras de tanto judío, masón y comunista que la rodeaban en el exterior.

Dudamos que el Barça renuncie, como tantos pseudodemócratas, a sus orígenes franquistas: sus trofeos se reducirían drásticamente y deberían ser devueltos a sus actuales herederos, tan bien situados en el presente.