“La Noria” se supera: Violeta Santander y el “Yoyas”
Una de las hipotéticas ventajas de escribir en esta clase de medios es la de poder manifestar antes de dormir la indignación que se siente ante estos programas de televisión del que ignoramos la audiencia, pero del que todo el mundo habla, o en todo caso le tiene que haber ido muy bien a la cadena porque repite entrevista con Violeta Santander, la compañera, novia o amiga de un tal Antonio, que ahora está en la cárcel por haber dejado en coma de una paliza a un profesor, Jesús Neira y sobre el que hay negros presagios de recuperación. Al parecer el citado profesor intervino en defensa de Violeta pues creyó que el novio la estaba maltratando, extremo que está sub judice y que la tal Violeta niega.
Y si , aunque ella lo niegue, todo el mundo afirma que es una mujer maltratada se explica menos el linchamiento a que la han sometido, salvo pequeñas excepciones, los periodistas o distintos especialistas que han sido invitados a deliberar sobre esa mujer, que además tiene la desgracia de ser bella.
Esta semana , además, hemos advertido la presencia de la ex mujer de Jaime Ostos, Consuelo Alcalá, que se arroga la representación de todas las mujeres maltratadas del país, diciendo que la tal Violeta padece el síndrome de Estocolmo-rehén de su novio maltratador- y por lo que fue aplaudida y todo por el público, que estaba manifiestamente manipulado no sabemos por quién en contra de Violeta. Pero lo que es más inadmisible es que el excelente presentador Jordi González y la rubia compañera que lee los dossiers también estaban manifiestamente en contra de la entrevistada, con mucho fruncimiento de cejas y “mala cara” por parte de ambos.
No conozco bien el nombre de los ejecutores de la pieza servida esta noche-el vídeo pertenece a la anterior escenificación-, salvo el de Enric Sopena que hizo un intento de mover el debate hacia el estado de la sanidad madrileña de la que algunos médicos han sido encausados por una supuesta negligencia por el caso del profesor y de ver todas las mujeres maltratadas que hay detrás de Violeta. Ni Urdaci ni el sociólogo aportaron nada, se unieron a la teoría del síndrome de Estocolmo, doña Consuelo creando escuela. No echamos de menos ni a la agresiva y en este caso demagoga Pilar Rahola, ni a Miguel Ángel Rodríguez, que no querrá ni ver a María Antonia Iglesias- que atacó con inusitada violencia a Violeta- después de los epítetos con los que fue catalogado días atrás. La intervención de un periodista criminólogo fue a nuestro juicio la más completa al decir que allí se estaba haciendo un juicio paralelo sin pruebas de nada: que él había visto las diligencias previas en el juzgado. No obstante algunos de los charlatanes de turno decían que no con la cabeza.
La tal Violeta nos parece una víctima más de esta historia que cierta prensa está convirtiendo en más sórdida: va a televisión porque le pagan seguramente bastante bien y de paso contar su verdad. Está siendo asediada brutalmente por los paparazzi y está de baja por depresión desde que ocurrieron los hechos que ella provocó involuntariamente : las desgracias ocurren de una manera ciega e incontrolable.
El otro protagonista de la noche fue el “Yoyas”, de las que era frecuente dispensador. Se queda sin nuestro modesto comentario aunque diremos en su favor que sentó la cabeza, está casado y tiene una hija. Su nombre lo tiene registrado y es la marca de algunos negocios: además de ser dueño de un bar, ha escrito un libro, compuesto dos canciones y hasta leyó una infame poesía que los entrevistadores celebraron. Les cayó mucho más simpático que Violeta.
Tag: sociedad

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Cuando uno se echa al coleto un programa como el mencionado, quizás para dormir a pierna suelta y no pensar en lo que nos está cayendo, puede generar estos comentarios.
Yo a veces me simplifico y disfruto con el programa de canal Sur “Se llama copla” y me pongo a pensar las letras de Rafael de León, que son toda una historia en dos estrofas como esta de La Lirio:
En “Cai tie” La Bizcocha
un café de marineros,
y en el café hay una niña
color de lirio moreno…
Y así hasta lo de: a la mar maera y a la Virgen cirio, que es como decir:
A cada uno lo suyo.
Realmente con esto no me estreso