Luis Aragonés Suárez, El Sabio de Hortaleza


De todos es sabido que en el mundo del fútbol los resultados que se consiguen es lo que prima: a la vista de los mismos, de su larga trayectoria de éxitos, el último la Copa de Europa de Fútbol de Selecciones, es el mejor entrenador del mundo porque su equipo según acaba de decidir la FIFA, es el mejor del planeta. Por primera vez España lo ha conseguido, honor que pocas naciones tienen.
Dicho esto, en estos días, se le debería caer la cara de vergüenza a todo el mundo, menos, seguramente, a los futbolistas que han confiado en él. El que esté libre de no haberse reído, de no haber caricaturizado a Luis Aragonés que tire la primera piedra. Han sido unos años interminables de chanzas que él contestaba con la mayor racha de triunfos encadenados que jamás consiguió la selección, los mismos que ahora, desvergonzadamente, reconocen sus virtudes, entre ellas la honestidad, su fidelidad a sus principios, sus criterios inquebrantables y férrea disciplina, virtudes que todo líder debe tener, además de la amistad: sigue con los amigos de siempre, si hace 50 años estuvo de compañero de equipo de algún futbolista, sigue con esa amistad,y ahora nos viene a la memoria Andrés Padilla, aquél que formó la línea medular-(cómo sucumbimos a la pedantería de la que hacen gala los cronistas deportivos)- o sea, que formó la media del Granada, una de las veces que éste estuvo en Primera división: Baena-Padilla. Después coincidieron, 1958, en el Recreativo de Huelva-uno en línea ascendente, Luis; el otro al final de su carrera y desde entonces conservan y cultivan la amistad. Ha estado recientemente en el homenaje que el pueblo de Campillos- el del colegio famoso- le tributó a este futbolista del que pusieron el nombre al Estadio de Fútbol: “Andrés Padilla Aguilar”. Y allí estaba Luis apoyándolo.Además de sus grandes conocimientos futbolísticos, que le llevaron a estar en la élite, tiraba las faltas mejor que nadie, un Campeón de Europa de club frustrado por aquel gol que encajó el padre del Reina actual, tirado desde la “línea medular” por alguien cuyo nombre no recuerdo, naturalmente.
Nos parece que ha sido el único que le plantó cara a Jesús Gil y a todos los loperas de turno y al sursum corda que se le pusiera por delante y que quisiera imponerle a alguien por encima de sus ideas, que, finalmente, le salieron bien. Ahora le deseamos al Sabio de Hortaleza, que no ha abandonado nunca su casticismo madrileño, éxitos en Turquía, aunque los dos años firmados son pocos para que imponga su estilo de juego y si la pasión turca no cala en él que escoja Madrid o, el lugar que le plazca, como retiro dorado. Ya mismo entra en una edad en que se empieza a pensar en los sueños cumplidos, como el día en que llevó a la “roja” a lo más alto.
Tags: amistad, élite, casticismo, entrenador, honestidad, línea medular, resultados, selección, sociedad

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Saludos:
Gran éxito el de Luís Aragonés que, como bien ha dicho usted, ha sido satirizado bastante, pero es lo que tienen estas cosas. Fíjese que durante la Eurocopa la luz mediática no ha alumbrado a la crisis, que parecía extinta, para estar constantemente bombardeando con una parrilla de programación que ha fijado horas y horas en la selección. Esto lo ha conseguido “la roja”: inquietarnos con los posibles resultados que se podían cosechan y finalmente intrigarnos con ese pase a la final que tanto nos hizo soñar y finalmente disfrutar.
Por cierto, debe ser un dineral el que gane Luís en Turquía porque un entrenador veterano, con la vida más que resuelta, la fama ganada , sin conocer el idioma, que llega a un país de costumbres distintas… La verdad es que debe ser ese el motivo, o que Aragonés los tiene como José Tomás.
En cualquier caso, y pese al gran trabajo realizado por el “Sabio de Hortaleza”, “la roja” ha obtenido triunfos cuando ha jugado como un conjunto, como un equipo, desde la ilusión, la esperanza y la confianza en sí mismos.
Finalmente, gracias Luís y gracias selección.