Misa en Colón por la familia

Alfonso Valencia 28 Diciembre, 2008 0


misa en colon

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Sería esclarecedor conocer mediante un sondeo, de esos que hacen las televisiones para conocer los índices de audiencia, qué partido político de los mayoritarios es capaz de congregar, un día frío de diciembre, a gente procedente de todos los puntos de España, a 1.000.000 de personas, en la Plaza de Colón madrileña.

Pues bien, eso lo ha conseguido el discutido y contestado Rouco Varela, él ha recibido a los 1.000 autocares procedentes de todos los puntos cardinales, como diría un enfático locutor de NODO y les ha impartido doctrina. Así que, ojo al dato, como diría otro no menos afectado locutor deportivo, políticos de signo vario, en especial los laicistas impenitentes.

Antes de la puesta en escena del cardenal  de Madrid, durante su tradicional rezo del Ángelus, el papa Benedicto XVI se dirigió a los fieles presentes en la Misa de la Familia para pedirles que no dejen que el amor, la apertura a la vida y los lazos incomparables que unen su hogar se desvirtúen.

Y dejándonos de interpretaciones que siempre habrá alguien que considere torticeras, y en atención a los que no han podido estar en Madrid, las cosas de la crisis, reproducimos algunas de las manifestaciones más sustanciosas de Rouco, referidas mayormente a las amenazas que se ciernen sobre su concepto de familia: el aborto, el divorcio, los matrimonios entre gente del mismo sexo:

– el modelo de vivir en familia es la Sagrada Familia de Nazareth: “La posibilidad de vivir la familia en la integridad y belleza de su ser como comunidad indisoluble de amor y de vida, fundada en la donación esponsal del varón a la mujer y de la mujer al varón y, por ello, esencialmente abierta al don de la vida: a los hijos”.

– la celebración en la Plaza de Colón tiene como objetivo preservar “este modelo de la verdadera familia, cuya actualidad no pasa nunca”.

– sólo es posible concebir, ordenar y vivir el matrimonio y la familia de forma muy distinta a la que en tantos ambientes de nuestra sociedad está de moda y que dispone de tantos medios y oportunidades mediáticas, educativas y culturales para su difusión, sino que, además, es la que responde a las exigencias más hondas y auténticas de amor y de felicidad que anidan en el corazón del hombre

-los niños “necesitan del amor de un padre y de una madre para poder ser engendrados, traídos al mundo, criados y educados conforme a la dignidad que les es propia desde el momento en el que son concebidos en el vientre materno: la dignidad de personas, llamadas a ser hijos de Dios

– sobre el aborto: “estremece el hecho y el número de los que son sacrificados por la sobrecogedora crueldad” de esta práctica, una de las lacras más terribles de nuestro tiempo tan orgulloso de sí mismo y de su progreso”. Los no nacidos sobre los que se cometió un aborto “son los nuevos ‘Santos Inocentes’ de la época contemporánea”.

– es un “reto formidable” vivir en la actualidad el matrimonio “como os lo pide la voluntad de Dios dado que “la cultura del relativismo egoísta, del interés y de la competencia de todos contra todos, y la cultura de la muerte son muy poderosas”.

-“El lenguaje de la creación es claro e inequívoco respecto al matrimonio: un varón y una mujer, el esposo y la esposa que se aman para siempre y ¡dan la vida!”