Ultras en la plaza de la Bolsa

Alfonso Valencia 27 marzo, 2016 0

 Centenares de personas se han concentrado  en la plaza de la Bolsa de Bruselas en homenaje a las víctimas de los atentados del 22-M cuando un grupo de ultraderecha ha irrumpido en la movilización con gritos contra el terrorismo.
Durante unos minutos, en la plaza de la Bolsa de Bruselas se vivieron momentos de tensión lo que obligó a las fuerzas del orden belga a intervenir para expulsar de la plaza a los ultras.

Los agentes antidisturbios tuvieron que intervenir para ayudar a vaciar la plaza de la Bolsa gradualmente tras la llegada del grupo de alrededor de 450 ultras, que gritaban “Belgian hooligans” y “Que se joda Estado Islámico”, a los que rodearon y desplazaron y, luego, utilizaron cañones de agua para disolverlos. Las fuerzas de seguridad belgas han confirmado la detención de una decena de personas de extrema derecha.


“Estamos en nuestra casa”, decían, al tiempo que aseguraban que ya han sido “demasiado tolerantes” con los extranjeros, cuando fueron increpados por ciudadanos molestos por haber interrumpido el homenaje a las 31 víctimas de los atentados.

La tensión en la Bolsa era palpable dado que llegaron caminando con cánticos, bengalas y a paso rápido al lugar de la concentración. Los ultras se colocaron inicialmente en un lado de la gran alfombra de flores, velas, mensajes, juguetes que depositan los belgas y turistas desde el pasado martes en la Bolsa, gritando a los manifestantes que se encontraban con banderas y pancartas encima de la escalinata desde donde fueron abucheados.

Poco después, decidieron “asaltar” la escalinata y desplazar a los ciudadanos que les encararon desde el otro lado y desplazar a todos ellos, hasta que, rodeados por los antidisturbios, fueron obligados a abandonar la plaza. No faltaron los saludos nazi y las cervezas en mano de los ultra. Uno de los radicales respondió a un ciudadano flamenco que le dijo que no podía creer que buscaran un enfrentamiento en la Bolsa que “ya hemos sido bastante tolerantes” con los extranjeros.

Una reportera de Antena 3, Marta Sasot, ha sufrido en primera persona la violencia del grupo de extremaderecha, cuando un ultra le ha quitado la alcachofa del micrófono en plena conexión en direto para arrogárselo posteriormente a la cabeza.