Declaraciones de los obispos y cardenales (3)

El arzobispo Cañizares
En estos días se oyen declaraciones y contradeclaraciones acerca de los discursos que pronunciaron los obispos y cardenales además del que dio en la moderna forma de la videoconferencia el Papa, Benedicto XVI a las que se sumaron o iban en el mismo pack las del obispo de Tenerife unos días antes y cerrando filas algunos seglares que iban dentro de la convocatoria y cuya cabeza visible es Kiko Argüelles, personaje muy conocido en todos los foros eclesiásticos, por lo leído y oído estos días estos días, incluido el Vaticano.
A estas alturas es mejor no leer los medios, ni escritos, ni radiofónicos ni televisivos, porque según a qué cuerda pertenezcan oiremos versiones distintas de lo acontecido. Es por lo que hay dejar al libre albedrío, a la formación propia, si la hubiere, para opinar o aplicar las leyes del sentido común a la interpretación de tales hechos. Antes de someternos a la autocensura para no ser convencido por ningunos de los intereses en juego tuvimos ocasión de escuchar una emisora que no tiene ni un ápice de publicidad y fue algo que nos impactó acerca de que la Iglesia tiene una gran poder de convocatoria en la calle,en cualquiera que convoque, citando de memoria, el mencionado Kiko dicen que movilizó a mil quinientos autobuses, provenientes de España y de algunos países de Europa , para la organizada en pro de la defensa de la familia cristiana, acosada, al parecer por el gobierno actual.
No dieron datos sobre a las asistencia a las macromanifiestaciones convocadas durante las dos legislatura en que gobernó el partido popular, en contra de las ya vigentes leyes del divorcio a aborto, principales caballos de batalla en la actualidad, porque al parecer no existió ninguna. Antes de apagar el receptor tuvimos ocasión de escuchar que la financiación a la Iglesia por parte del Gobierno, que produce “legislaciones inicuas e injustas”, según el Cardenal Cañizares-¡ cómo se le calienta la boca a este pastor de la Iglesia ! -es más elevada que nunca además de sostener, siendo laico como es, a los quince mil profesores de Religión y Moral católicas, cuando ya el diez por ciento de la población es de diversos orígenes, creencias y sensibilidades. Evidentemente no hemos comentado las declaraciones que se produjeron por falta de espacio pero antes de que tomáramos la decisión de no ser influenciados ya habíamos guardado una selección de las mismas para cuando amaine el temporal que va ser sustituido, sin duda, por el paro y al crisis económica.
Tags: crisis económica, Europa, Gobierno, Iglesia, legislatura, publicidad, Sociopolítica, Vaticano

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EL OBISPO DIJO ¡UNA GRAN VERDAD!
Monseñor Munilla, en la entrevista que la periodista Gemma Nierga le hizo en el espacio La Mañana en la SER, el día 14-01-10, dio en el clavo con sus declaraciones, y no tiene que rectificar nada señor Lehendakari del Gobierno Vasco, porque ha dicho absolutamente la verdad.-
Visto la virulencia conque religiosos, políticos, escritores, periodistas, teólogos, y demás gentes, se rasgan las vestiduras (y hasta las entrañas), para condenar al obispo Munilla, algo “gordo” y “verdadero” ha debido decir; porque sería propio de gente “sinsorga” atacarle de esa manera si lo que ha dicho “no es verdad”, ya que, en ese supuesto, sería mas correcto advertirle y sacarle de su error con argumentos de caridad cristiana (o no hacer “ni caso” a lo dicho, por… “estupidez”).-
Pero no.- Monseñor Munilla ha dicho ¡una gran verdad!, y eso, duele a los que se quieren erigir en pedestales de “sabiduría” para que la plebe “los aplauda”.-
A los soberbios, les sale como un resorte lo de… ¡ha blasfemado!, ¡crucifiquémosle!, que es lo que en el fondo vienen a decir y querer todos esos críticos del obispo.-
El obispo Munilla ha dicho que: “es un mal más grande el que nosotros padecemos que el que esos inocentes sufren”, refiriéndose a la catástrofe de Haití, para hacernos comprender “la gravedad del mal del que nos habla”.- También ha dicho y escrito otras muchas cosas que ustedes no quieren escuchar ni leer, agarrándose a esa frase como clavo ardiendo para condenarle.-
Son tan “monstruosos” los pensamientos de los que dicen que el obispo Munilla no tiene “alma”, y es “insensible” a los dolores que padecen sus semejantes en Haití, que no hacen otra cosa que “ratificar como verdaderas” las opiniones del obispo respecto a la “enfermedad espiritual de nuestra sociedad”.-
¿A ustedes les extraña los males que nuestra sociedad padece?: “niños que desaparecen”, “chicas jóvenes terriblemente asesinadas”, “violaciones con ensañamiento”, “mujeres acuchilladas por sus parejas”, “padres maltratados por sus hijos”, “profesores amenazados y despreciados por sus alumnos”, “policías encubridores de gravísimos delitos”, “financieros estafadores”, “empresarios que se quedan con lo ajeno”, “robos con violencia”, “divorcios que desorientan a los hijos”, “abortos de chicas adolescentes”, “juventud adoradora del alcohol y las drogas”, “terrorismo con extorsiones y muertes”, “bandas callejeras de matones”, “mafias de trata de blancas”, “políticos corruptos”, “jueces prevaricadores”, “autoridades perversas” y… pueden seguir enumerando males hasta donde quieran.
Con lo que “la juventud percibe” de nuestra sociedad a través de los medios de comunicación: prensa, radio, televisión e Internet como… “¡modelos de vida!”, no es extraño que “después” pasen todas esas cosas.- Y para más inri, pretenden quitar los crucifijos de las escuelas y colegios, que es querer quitar los mandatos que Jesucristo nos dio para enderezar nuestras conductas, para que seamos “hombres nuevos”; y no hay nadie que nos haga ver la “gran catástrofe” a la que nuestra sociedad se encamina.- El obispo Munilla sí lo hace: con sus escritos, con sus declaraciones, con las explicaciones del Catecismo de la Iglesia Católica.-
Si la sal se desala… ¿quién la salará?.-
Me encantaría que todos esos “virulentos críticos” del señor obispo de San Sebastián, religiosos y teólogos, me explicasen el Catecismo de la Iglesia Católica como lo hace el obispo Munilla.-
De los “titulares” y “tergiversaciones” que hacen los periodistas en sus periódicos y revistas me extraña menos, porque viven de la noticia espectacular, “aunque sea mentira”.- No se si lo hacen queriendo ó sin querer, pero son muy hábiles en recortar frases ó pensamientos para que la noticia sea “espectacular”, “monstruosa” y “escandalosa” (como poner fotos ridículas del que vituperan), para que vayamos corriendo al kiosco a comprar el periódico.-
Un columnista que llama “tarugo” al señor obispo, también ha escrito: “Eso de comparar la delicada situación española con la horripilante catástrofe de Haití no es solo una mentecatez, sino una blasfemia”.- (aunque dice que puede estar emitiendo un juicio temerario al criticar a Monseñor).-
Señor periodista, usted que escribe columnas que casi son “puro Evangelio”, ¿no le habrá traicionado también “ese pedestal” de tener que escribir a diario algo espectacular, sin pensar muy bien en lo que dice, para que compremos el periódico y le paguen a usted su sueldo?-
Quiero pensar que al obispo Munilla, no le han, ó no han querido entenderle: por eso uno de los teólogos que quieren crucificarle por lo dicho en la entrevista le recrimina y escribe: “Para una persona que cree en Dios, lo más sagrado es la vida humana”.-
¿No será… LA VIDA ETERNA… señor teólogo?, y por ende ¿la vida humana, que es “sagrada” para “los que creen” y para “los que no creen” en Dios? .-
El obispo de San Sebastián: Don José Ignacio Munilla Aguirre, en la antevista de la SER dijo una…
¡GRAN VERDAD!-