Descalabro en Bruselas

Alfonso Valencia 7 Mayo, 2016 1

Ya les dije en otro momento que al máximo representante de la cada vez más utópica república catalana -los hechos son tozudos, cada vez están más pedigüeños los enviados a Madrid de la pseudorepública–  le habían dado en Bruselas con “el cuartillo en la jeta“, gráfica expresión que se oía antaño en algunos pueblos de Andalucía.

Y no solo porque nuestras arcas estén sufriendo gran descalabro por mor de tantos defraudadores que los papeles de Panamá están aflorando y entre los que vemos a tantos ilustres, desde ministros a gente de la farándula, además de los que hacen trampas en sus declaraciones a Hacienda, uno de los más notables el que nunca pidió perdón por los horrores de Irak que siguen coleando a diario, se les debe dar en Madrid con el “cuartillo en las narices”, otra variante de aquel dicho popular.

IGNACIO VIDAL-FOLCH nos cuenta de una forma la mar de divertida las peripecias de estos dos personajes, Cocomocho y Cocoliso que acaban con la expresión: : “Demora cuanto puedas las reuniones con cretinos que hacen perder el tiempo”


“El ‘Molt Honorable Cocomocho’ ha hecho un viaje de Estado a Bruselas con el propósito de entrevistarse con los más altos dignatarios europeos. En efecto, el presidente de la Generalitat, y su ‘conseller’ Raül ‘Cocoliso’ Romeva, ‘Minister of Foreign Affairs de Cataluña’ según rezan esas tarjetas tan chulas que se ha hecho, han visitado una feria floral en Gante, han comprado chocolatinas y han sostenido audiencias al más alto nivel con un facha separatista y ‘flamingant’, con dos conserjes de edificios de una cierta importancia, y con el segurata de un párking, quien, por cierto, estaba bebido y les ha confiado que le espantan las psicofonías nocturnas en el Sótano 3.

Aunque el balance del viaje, según fuentes de la Generalitat, sea «altamente positivo», también se ha filtrado que Cocomocho está muy disgustado con Cocoliso, porque pretextando «problemas de agenda» ni Martin Schulz, presidente del Parlamento europeo, ni Jean Claude Juncker, presidente de la Comisión, han encontrado un momentito para recibirles. Hay que ser comprensivos con Schulz y Juncker: ahora mismo Europa afronta problemas muy serios, el terrorismo, los refugiados, el ‘Brexit’, la crisis, el auge de los neonazis y de los populismos, la guerra contra el Estado Islámico… y de repente llega un tío de Gerona, acompañado de un calvo que dice que es ‘minister’, reclamando apoyo para su proyecto de causar más problemas. Y, precisamente, en ese momento las autoridades recordaban aquel cómic tan gracioso de Dilbert titulado ‘Always postpone meetings with time-wasting morons’, o sea: “Demora cuanto puedas las reuniones con cretinos que hacen perder el tiempo”