A tres más un destello cada veinte segundos

Alejandro 3 diciembre, 2013 3


CARTEL libro Jos+® Antonio Garc+¡a

Este título de “A tres más un destello cada veinte segundos”,   tan enigmático sobre todo para el profano, no es otra cosa que la  opera prima literaria de José Antonio García, una novela a la que ha titulado con el sugerente título de “A tres más un destello cada veinte segundos”, o cadencia con que emite la farola de Málaga –el único faro de España en femenino, otra singularidad de la picassiana Málaga-, que la distingue de otros similares y cercanos, de forma que el navegante que recibe sus destellos sabe que está frente a Málaga y no a Motril o Fuengirola, los más cercanos.

 Esta referencia marinera le ha quedado al autor no solamente porque es nacido en Málaga sino además porque parte de su vida profesional ha estado ligada a la marinería, ya que ha sido radiotelegrafista y submarinista de la Armada española, posteriormente en la Marina mercante e inspección radiomarítima de buques  y hoy funcionario del CESIC en la Estación Experimental de la Mayora, en Algarrobo-Costa. Se puede decir por tanto que jamás perdió de vista el Mediterráneo, el Mar de las Excelencias, ni otros mares u océanos más alejados, lo que explicaría que la trama de su fabulación literaria –dentro de un periodo histórico concreto- ocurriese en una ciudad marinera- Málaga- y a los pies de uno de sus símbolos, la Farola, teniendo como protagonistas principales a dos niños de extracciones sociales opuestas, burguesía y anarquismo, una mezcla de lo más explosiva.


 En esta novela el autor intenta trasladar a la ficción parte de la memoria colectiva de Málaga, la de los convulsos años de la segunda y tercera décadas del siglo XX, en boca de sus protagonistas, de una forma testimonial  de su espacio vital existencial, de sus emociones, sentimientos y vivencias personales.

 Y uno de los propósitos de este escritor novel es el que  comentaba: “Quizás el motivo principal, aparte de unas ganas tremendas y siempre pospuestas, ha sido el observar un vacío, un olvido o quizás un mal endémico de los escritores malagueños, reacios, por no sé que motivos, a escribir sobre nuestra historia. No hay más que echar un repaso a la todo lo que se edita en España en los últimos años y no salimos de Cataluña, y más concretamente de Barcelona. Admiro a los catalanes que no se cansan de enaltecer su historia y cualquier excusa les sirve para montar una novela.

Yo he querido, con toda humildad, aportar mi granito de arena. Málaga es algo más que una ciudad turística y con mucho sol y tiene muchas cosas que contar y que además, por desgracia, no conocen ni los propios malagueños”

 Personalmente creo que lo ha conseguido porque al interés que suscita la trama se une el que esta novela conseguirá indirectamente que los lectores sientan curiosidad por profundizar más en  datos, detalles e información sobre aquella Málaga del primer tercio del siglo XX.