De Monseñor Reig a Vaquerizo: el hormiguero nacional

Alfonso Valencia 11 abril, 2012 0

mario vaquerizo


 Vamos a tener que dejar de escuchar a según qué emisoras o periodistas pesebreros o a políticos ahora en la oposición que filtran las noticias vaticinándonos todos los males sin mezcla de bien alguno (¿no era eso el infierno?): unos, aquí en el Sur diciendo que con los recortes en Educación, 15.000 interinos van a ir a la calle (algo imposible porque solo hay 13.000 contratados), y otros con la cantinela de que nos van a intervenir, hace que volvamos la vista a Grecia: funcionarios y jubilados que serán despedidos en un gran número o verán reducidas sus pensiones a la mitad (Sostres hablaba ayer de cifras concretas). Otros –Espe a la cabeza- pidiendo la disolución casi del Estado autonómico (quizá para distraer la atención de las brutales subidas que está aplicando en su Región).

Es por lo que hemos optado  por volver la vista de nuevo, además de al monseñor alcalaíno Reig, a otros famosos que ven la realidad de una forma más amable, teniendo en cuenta  que algunos están algo tronados u obsesionados, o con el ser español, o con las autonomías, o con la homosexualidad –vulgo mariconeo-, o con las subvenciones zapateriles o con la familia real, o…

Algo de lo que he recopilado  producido por esas cabezas y cabeceras: Gabriel Albiac, se muestra sublimemente cursi sobre la patria: “En el miedo a pronunciar esa palabra, España, late una intensidad teológica que es nuestra herencia más alta “Ser español es respirar al ritmo de los endecasílabos de Garcilaso, Góngora o Aldana. Ser español es ver a través del filtro de los cielos en cristal de Velázquez. No es muy distinto de lo que acaece a un francés con el alejandrino ronsardiano, o a un hombre de los Países Bajos con los grises de Jan Van Eyck”

Se quiere cargar algunas autonomías Alfonso Basallo, La Gaceta: “No tiene por qué ser tabú configurar el mapa autonómico haciendo desaparecer algunas comunidades uniprovinciales. Tenemos 17 españitas y cada una de ellas multiplicada por dos debido a las duplicidades. Semejante tomadura de pelo exige una nueva desamortización (si la idea les parece osada, acuérdense del aeropuerto de Ciudad Real, el Heathrow de la Mancha, y verán que pronto cambian de opinión).

Alfonso Ussía, sigue con sus obsesiones con las  “subvenciones exóticas”, que dice que ha cortado este Gobierno, la última la del “congreso que se celebra anualmente en Paraguay por los derechos humanos de los homosexuales, transexuales, lesbianas y bisexuales, el ‘Teta Guasupe Guará Tekopy-ahua”.

Y Losantos, comparando la situación del pie de Froilán con la de España: “Anteayer, cuando estaba más o menos de caza, se pegó un tiro en el pie Felipe Juan Froilán. Ayer, cuando estaba más o menos en quiebra, España se adentró en ese accidente que unos llaman autonomías, otros socialismo y otros derroche delictivo. Froilán se recuperará pronto. España, lo dudo”

Ahora si tienen ración doble de monseñor Reig, una a cargo de Elvira Lindo:

“ En la polémica en torno a las palabras del obispo de Alcalá en contra de la homosexualidad y del aborto no he visto que en ningún momento haya quien se plantee que el verdadero disparate de este asunto es que se emita una misa por un canal público que pagan católicos y fieles de otras religiones, ateos, agnósticos, gais, lesbianas, transexuales, heteros, mujeres a favor de la ley de plazos, mujeres a favor de los tres supuestos y siga usted añadiendo las incontables variables de la ciudadanía. A mí, lo que diga este obispo me importa bien poco, y en cierto modo no me parece mal que exprese con tal claridad lo que piensa, siempre que lo haga para su público. Cada club, religión o creencia tiene reservado el derecho de admisión. Imponer que instituciones tan arcaicas adoctrinen a sus fieles de una manera que consideramos justa acaba siendo una restricción poco democrática. Eso sí, que prediquen en su casa, no en la de todos”

Por su parte, en El País, en “Un obispo en su estela”, se recuerda la trayectoria del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Pla: como obispo de Castellón quiso exigir un juramento de fidelidad a los profesores de religión, pidió a los diputados católicos que votaran contra la ley de parejas de hecho que proyectaba la Generalitat valenciana y rechazó la aprobación por parte del Gobierno de José María Aznar de la píldora poscoital, o advirtió que  un homosexual jamás podrá garantizar una buena educación a un niño adoptado. Con tales antecedentes se presenta el Viernes Santo en Televisión española, donde sigue incidiendo en el aborto y la homosexualidad, un asunto que quita el sueño a la jerarquía católica, que acepta con benevolencia la opinión de uno de sus obispos asegurando que la homosexualidad es una enfermedad y destituye a los que declaran esa orientación sexual tan proscrita. La mañana del Viernes Santo volvió a cargar contra las ovejas descarriadas, los homosexuales: “Os aseguro que se encuentran en el infierno, en esos clubes de hombres que frecuentan.”

Cierra el post, incidiendo, aunque de una forma menos hiriente, en la obsesión del prelado alcalaino, Mario Vaquerizo, que ha presentado un nuevo libro, “Haciendo pajaradas” , donde ha hecho estas sustanciosas declaraciones:

“Desde hace años no tengo ningún reparo en declarar abierta y públicamente que hay chicos que me gustan. Hoy, mi opción sexual es plenamente heterosexual.” Aunque, como afirma, ha tenido esta duda durante mucho tiempo. “Hasta que se lo comento a mi mujer […] Y concluyo que hay chicos que me atraen desde un punto de vista estético pero no sexual. Son chicos a los que me gustaría terminar pareciéndome, pero nada más”, “Me molesta mucho que un heterosexual me llame maricón porque diga que me gusta muchísimo el cuerpazo de un hombre, pero me ofende y me irrita más que un gay activista me diga a la cara que en el fondo vivo en el armario y toda mi vida es un paripé. ¡Qué lástima me das, mariquita inquieta e intolerante”